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11 de septiembre de 2017

It (2017)

Miedos de la juventud

Desde el día en que me enteré de que se iba a realizar una nueva adaptación de la excelente novela de terror IT, me inundó una curiosidad llena de desconfiaza. Tras ver los primeros trailers me di cuenta de que no estaba ante un nuevo proyecto chapucero como son numerosas cintas basadas en obras del maestro King. Tras la avalancha propagandística tenía el hype por los cielos. Así que llegado el día de su estreno un servidor ya la ha visto. Vale que puede no ser una obra maestra, pero sí que puedo asegurar que está en el selecto grupo de las mejores adaptaciones de este autor, como La milla verde, Cadena perpetua, La niebla, Carrie, Misery o El resplandor. Y lo más recalcable es que la cinta tiene una duración extensa, nada menos que 135 minutos, pero se me han pasado volando y me he quedado con ganas de más. Espero con ansias esa segunda parte.

Empecemos. Está basada en una novela de 1.500 páginas, repletas de información,  personajes, saltos cronológicos... En mi opinión una historia difícil de plasmar en la pantalla grande. El acierto del director argentino Andrés Muschietti ha sido concentrar en dos películas lo contado en la novela. Una primera parte, la que ahora nos ocupa, nos  muestra las aventuras de los jovenzuelos protagonistas; y una futura segunda parte, que nos contará el regreso a Derry, 27 años después, de los mismos carismáticos protagonistas.

El guión es bastante lineal, con una primera escena arriesgada y brutal. Es verdad que a la cinta le cuesta situarse, no por ritmo, ya que comienza con sustos efectistas y bien lucidos. Pero este tipo de terror moderno ya lo tenemos hasta en la sopa. Y ese es su principal problema de arranque: la falta de una puesta en situación. Un mayor desarrollo del pueblo y de sus habitantes y una explicación más exhaustiva de la maldición que se cierne sobre la localidad le habría proporcionado mucho más encanto. Pero esto se olvida nada más se forma la cuadrilla de los perdedores. El potencial de este grupo es extraordinario, con unos diálogos ingeniosos y divertidos. Los siete miembros del grupo deslumbran con una química y verosimilitud radiantes, parece que se conocen de toda la vida: están cómodos, sueltos, siendo ellos mismos y recordándonos el gran tesoro que es la infancia, esos descubrimientos, sentimientos y miedos que todos hemos vivido. Mientras la cuadrilla permanece unida todo transcurre como la seda y con la amistad como pilar central nos perderemos con ellos en lugares oscuros y tenebrosos.

Estaréis pesando: ¿y como película de terror cumple? A medias, diré, porque tiene sus momentos de intriga y tension, pero es un fiel reflejo del terror actual de blockbuster: trucos efectistas de sonido y juegos de cámara demasiado previsibles. Los jóvenes es posible que disfruten con ello pero a mi personalmente me ha faltado un terror más ingenioso, de ese que te atrapa y te hace pasarlo mal más por lo que no vemos que por lo que se deja ver.

Ahora me toca hablar del otro gran protagonista: Penynwise. Sí, el payaso cabrón. Todos nos acordamos de Tim Curry con kilos de maquillaje, que sin grandes efectos, acojonaba que daba gusto.
Este más moderno antagonista, al que da vida Bill Scarsgard, tiene sus pros y sus contras. Cada vez que sale se hace con la función pero se echa de menos un maquillaje más real, no una mezcla entre látex, pintura y añadido digital. Quiero destacar los ojos, se salen por todos los costados, y no se trata de efectos especiales, es un prodigioso regalo de Scarsgard: una mirada sin un enfoque concreto, que transmiten una maldad infinita. Atentos a esto en la escena de la alcantarila, qué mosqueo, por Dios. Como punto negativo hay que señalar el exceso de apariciones de nuestro antagonista, que hace que nosotros mismos, como los  propios protagonistas, vayamos perdiéndole el miedo, siendo curiosas dichas apariciones pero pecando de repetitivas. En lineas generales cumple muy bien con su cometido: transmitir desasosiego con su presencia. También hay que tener en cuenta que ha llovido mucho desde el estreno de su antecesora y nuestra percepción del miedo es totalmente diferente.


Por hablar un poco del reparto solo puedo decir que es perfecto el trabajo de casting. Va a haber que estar atento a estas futuras promesas.

La producción está muy cuidada, se nota el cariño en cada imagen. La banda sonora nos mantiene en tensión y los pequeños detalles hacen que creamos estar en los años 80 (un puntazo las cartelera del cine del pueblo).





Una película con un algo especial. Es verdad que en su faceta de cinta de terror es donde más flojea pero es intrigante y está llena de carisma. Recuerda mucho a Los Goonies, Cuenta conmigo, Super 8 o la novedosa Stranger Things. A destacar esa maravillosa cuadrilla de perdedores.











Cuando empiezan a desaparecer niños en el pueblo de Derry (Maine), una pandilla de amigos lidia con sus mayores miedos al enfrentarse a un malvado payaso llamado Pennywise, cuya historia de asesinatos y violencia data de siglos. Adaptación cinematográfica de la conocida novela de Stephen King It.




13 de junio de 2017

Willow Creek (2013)

Bigfoot

Es domingo por la noche y valiente de mi busco otra de esas películas patateras que me gustan ver de vez en cuando. Hoy le toca el turno de Willow Creek. La verdad es que su sinopsis me llamó la atención, nos cuenta cómo una pareja de idiotas, después de ver el vídeo de Patterson-Gimlin, el del Bigfoot, si, ese en el que sale un tío disfrazado por un arrollo caminando del año de la polca. Pues esta pareja de genios cogen la cámara y deciden irse a donde se grabaron estas imágenes, en busca de dichos seres. La verdad es que no hace falta que me la vendan más, a por ella que voy.

Lo primero que diré que esta cinta es un falso documental, de esas de la típica película perdida que se encuentra un tercero y que nos exponen para que... vamos, esperaros una calidad bochornosa y un mareo gratuito. A partir de aquí, la cinta tiene la estructura de la precursora de este tipo de cine: El proyecto la bruja de Blair. Los dos y escasos protagonistas van al pueblo mas cercano a los bosques, en el que los habitantes viven del turismo atraído por este ser especial; hablan con los típicos zumbados y se adentran en el bosque a la aventura.

Si la idea es atrayente, es solo eso, porque el desarrollo de la película es lento y tedioso. Menos mal que dura 78 minutos, porque su primera hora es desastrosa, con actuaciones vergonzosas y diálogos realizados por una persona sin cerebro. Por un momento dudé entre quitarla o no, pero la duda viene cuando a 25 minutos del fin, despega. No os penséis que salen monstruos y efectos especiales de la ostia, porque la gran virtud de la cinta es todo lo contrario: no mostrarnos al temido y extraño ser y jugar con el terror psicológico del espectador. Pero en esos gloriosos minutos, en los que la mayoría son un plano seguido dentro de la tienda de campaña por la noche oyendo todo tipo de ruidos, es cuando de verdad funciona, creando algún que otro momento de angustia y temor ante el susto que nos esta por llegar. Y es por estos momentos por los que tengo que subir la nota de la cinta. No la aprobaré, claro que no, pero lo raspa. Todo ello porque estamos hablando de cine de terror y en su tramo final me hizo sentirme realmente incómodo.

Las actuaciones, imaginaros, no sirven para nada, y el doblaje menos, ya que está realizado para el mercado doméstico, con muy pocas ganas. En lo relativo a la producción, nosotros con un móvil y diez duros haríamos algo parecido. Imagen mala, lo único que podemos es agradecer que en sus momentos más atinados la cámara este estática. Efectos especiales no los busquéis porque no los tiene, y banda sonora tampoco.



Película mala, pero con momentos salvables, su tramo final está por encima de lo anterior visto. Una buena idea que podía haber sido mucho mejor ejecutada.







Jim (Bryce Johnson) y su novia Kelly (Alexie Gilmore) viajan a Willow Creek, California, para seguir los pasos de un Bigfoot. Dos intrépidos aventureros, Patterson y Gimlin, grabaron en 1967 el vídeo más famoso del legendario monstruo, 45 años después, la pareja está dispuesta a ver las imágenes con sus propios ojos. Kelly es escéptica, no cree que la bestia exista, pero se ha unido a la aventura para pasar más tiempo junto a su novio. Jim, sin embargo, cree firmemente que va a capturar al Bigfoot, por eso no deja de grabar cada momento con su cámara de video.




2 de junio de 2017

Hush (2016)

Olvidable

Viernes por la tarde, aburrido, me dispongo a aventurarme en lo más profundo de Netflix para buscar una película de la que no tenga ni idea de lo que trate ni haya oído hablar de ella. Un hábito que he incrementado últimamente ante la avalancha de películas actuales de tan dudosa calidad. Busco productos con menos presupuesto pero con una idea más elaborada que las de las superproducciones que inundan las salas de cine. Y sinceramente, estas búsquedas a ciegas a veces sorprenden, dejándome cantidad de buenas sensaciones.

Esta vez mi elección, Hush, es una película del género de intriga y supuestamente ligera por su corta duración. Nos coloca en la piel de una joven escritora, sordo-muda, que vive en lo más profundo del bosque. Un día su tranquilidad se ve frustrada por un extraño que aparece en mitad de la noche en la ventana de su solitario hogar. Y contando esto he contado casi toda la película, porque esta cinta no entra dentro de las que me han dejado buenas sensciones. Con una palabra la resumiría: vacía.

La historia es la un millón de veces ya contada; la única novedad, añadir la dolencia de la protagonista. Algo que al principio puede parecer acertado, pero la falta de diálogo la hace aún más tediosa, multiplicando cada minuto de duración por tres. A ello hay que añadirle que no tiene nada: ni un giro, ni una explicación, ni un desarrollo que nos mantenga en vilo... Hace que todo sea similar y se convierta en un  producto olvidable al momento de verla.

En el reparto solo salen cuatro actores de los que no conozco a ninguno, y después de ver su trabajo tampoco me ha picado el gusanillo por investigar sobre alguno de ellos, algo que suelo hacer. Tengo la certeza que será difícil ver a alguno en otra película. Si tengo que destacar algo negativo es el antagonista, un pobre mindungui que es imposible que inspire terror. Una muy, muy mala elección.

En lo técnico, ufff... La cinta es de un presupuesto ridículo y se nota. Tiene algún golpe efectista, con un punto de violencia gratuita que personalmente no me agrada pero que puede ser lo más destacado. Por lo demás es una producción similar o inferior a los telefilms que Antena 3 emite las tardes de los findes.



Producto excesivamente pobre en todo. Si te la ahorras no te habrás perdido nada. Si la ves, un consejo: no la muestres mucho interés.






"Hush" narra la historia de una joven escritora que se quedó sorda en su adolescencia y vive aislada en una casa en medio de la nada. Una noche comienza a ser acosada por un misterioso hombre enmascarado, sin la posibilidad de pedir ayuda, por lo que tendrá que ingeniárselas para salir airosa de su acosador.




31 de mayo de 2017

Déjame salir (2017)

Terror racial

Una de las mayores virtudes del género fantástico es su potencial para abordar los grandes temas de manera alegórica, dotando de cierta atemporalidad sus reflexiones, algo que en otros acercamientos más naturalistas es mucho más difícil de conseguir por su tendencia a quedar relacionados con la anécdota, a ligarse a una reivindicación concreta y propia de un momento determinado. Get out comparte en buena medida estas bondades a partir de una idea interesante desarrollada con inteligencia.

Esta cinta aborda un tema complicado y de plena vigencia en su país de origen, EEUU: el racismo. Jugando de manera perversa con los mimbres de Adivina quién viene esta noche plantea diferentes aspectos de la problemática racial: el temor y prejuicios que planean sobre las relaciones interraciales, la condescencia bienintencionada pero paternalista de los blancos liberales de clase alta, la incomodidad resultante de encontrarse en determinados ámbitos racialmente homogéneos…Y todo ello lo hace con una fina intuición que no impide dejar entrever que a pesar de lo mucho que se ha avanzado permanece la sensación de que siempre pierden los mismos mientras se perpetúan los ganadores.

Pero es que además de contar con una reflexión social pertinente y necesaria, lo cual ya es meritorio de por sí, lo hace de una manera muy destacable. En términos cinematográficos el debutante Jordan Peele, que también hace las veces de guionista y productor, levanta un thriller ejemplar. Sabe conjurar una atmósfera de tensión creciente que mantiene al espectador en vilo, revelando un gran manejo de los tempos y la dosificación de la información, porque si bien alguno de los elementos ocultos de la historia resultan previsibles, Peele parece adelantarse a la intuición del espectador reservando aún más sorpresas de manera que no deposita su interés en un único giro final sorpresivo. En su pulso narrativo y en su capacidad de generar ambiente tiene una intuición natural que remite en determinados aspectos a grandes títulos como La semilla del diablo.

La producción cuenta con un presupuesto modesto pero esto apenas se nota en la pantalla más allá de la escasez de efectos especiales espectaculares, algo que por otra parte tampoco se hecha en falta. Técnicamente, y pese a no contar con ningún alarde innovador, encontramos pequeñas muestras del talento que como narrador atesora Peele, como el montaje paralelo que muestra una intensa conversación entre el protagonista y su pareja al tiempo que en la casa de sus suegros se celebra una macabra subasta.

El reparto, por su parte, realiza un trabajo más que correcto. La pareja protagonista, interpretada por Daniel Kaluuya y Allison Williams, resulta creíble y posee un cierto aire naif que nos aproxima a los primeros estadios de una relacion en la que sus integrantes aún se están conociendo. Catherine Keener y Bradley Whitford, en la piel de los padres de ella, también realizan una excelente labor, especialmente la primera, que consigue dotar a su personaje de una calidez y cercanía que apenas consiguen tapar la inquietud que generan su mirada y sonrisa.





Una película de género inteligente y con dimensión social más allá del mero entretenimiento. Y además un ejercicio ejemplar en su plasmación audiovisual. Recomendable 100%


Dentro de un género lleno de películas de baja calidad y rápido consumo,es de agradecer productos como con el que nos encontramos ayer. Get out no es una obra maestra pero sí una película llamativa y mórbida por el tema que toca, bien hecha, que funciona y que conjuga géneros interesantes. El guión comienza con mucha fuerza, su primera escena usada de prólogo es de alto nivel, el que mantiene hasta más de la mitad de la película, momento en que el se hace previsible. También tiene alguna idea rocambolesca que empaña un poco la magnífica primera hora de la cinta, y aunque el final es apresurado también es muy satisfactorio, rompedor con todo lo demás visto, pena que no dure más y pase fugazmente. Este es el ejemplo perfecto de cómo con un presupuesto irrisorio, en este caso siete millones de dólares incluyendo gastos de distribución, si tienes una buena idea bien ejecutada se puede convertir en una muy buena película. Me quito el sombrero ante Jordan Peele, que ha conseguido algo similar a lo que consiguiera Shyamalan con su Sexto sentido. Veré con ganas sus trabajos venideros. Mi conclusión: un 6 si hablasemos de cine en general, pero dentro del género en el que se encuentra un 7 rotundo. Espero que sus competidores tomen nota y se hagan más películas como ésta.
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Yo fui al cine a ver una de miedo, y salí trasquilado. Me tengo que poner hater con esta película, porque esperaba agarrarme a la butaca como el protagonista en el cartel y aparte de un único susto, más por el sonido reverberante de la sala que por el miedo en sí, he soltado más carcajadas que gritos de terror. He sentido que la película no sabe mantener la tensión que se le atribuye al género y, a pesar de que hay que experimentar cosas nuevas en esta categoría más que trillada, en algunas escenas me parecía estar viendo un Scary Movie con moralina. A pesar de que no me hayan vendido la idea, la película tiene una buena historia por detrás, un protagonista con un resultado más que decente y una dirección valiente, fresca y prometedora, a la cual un servidor no va a perder de vista.




Un joven afroamericano visita a la familia de su novia blanca, un matrimonio adinerado. Para Chris (Daniel Kaluuya) y su novia Rose (Allison Williams) ha llegado el momento de conocer a los futuros suegros, por lo que ella le invita a pasar un fin de semana en el campo con sus padres, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford). Al principio, Chris piensa que el comportamiento "demasiado" complaciente de los padres se debe a su nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le llevan a descubrir una verdad inimaginable.




13 de mayo de 2017

Alien: Covenant (2017)

El que mucho abarca...

Me pongo a escribir esta crítica nada más ver la tan esperada nueva película de la saga Alien. Y muy a mi pesar me he llevado una enorme desilusión, incluso enfado, ante la poca imaginación  del cine actual, la acumulación de entregas que no arriesgan nada y se estrenan a sabiendas que funcionarán bien por su renombre, con el único objetivo de llenarse los bolsillos y sin tener la más mínima consideración con el espectador. La espera de todos estos años para nada ha sido complacida.

La película nos sitúa diez años después de su predecesora. La nave colonizadora Covenant, que lleva en su interior 15 tripulantes, 2000 colonos y varios miles de embriones; lleva rumbo a un planeta de características similares a la tierra con la intención de asentarse en él cuando intercepta una señal extraña que, descubren, procede de un planeta hasta entonces desconocido y que posee unos parámetros de habitabilidad aún mejores que los de su destino original. Ante este misterio la tripulación decide variar el rumbo paraa descubrir qué es lo que ha originado el mensaje que acaban de recibir. Y hasta aquí os puedo contar.

La película comienza con un prólogo, tan interesante como revelador, que enlaza con  Prometheus. Desafortunadamente, es de las pocas pinceladas que tendrá como referencia a ésta, y la intención de ampliar la historia de su antecesora se desvanece con el paso de los minutos. Esta vez no quiere meterse en demasiados berenjenales, no vaya a ser que luego no sepa salir. Scott es conocedor de que tiene un proyecto importante entre manos y, buscando satisfacer a la crítica, intenta enfocarlo más hacia la saga original, como se puede intuir tanto en su título como en su póster de cartelera. Sinceramente tampoco llega a conseguirlo, y creo que el mayor problema de este proyecto es que no sabe complacer ni a los amantes de Alien y ni a los de Prometheus.

La historia es un desbarajuste total: mal contada, mal hilada, con un ritmo muy pesado, cantidad de altibajos... lo mismo te regala un diálogo rico en contenido al que le sucede otro que no tiene ningún trasfondo, que una escena de acción seguida de varios minutos de aburrimiento. La cinta no arranca hasta su minuto 90, momento en el que he mirado la hora y he pensado: "llevo tres tercios de película y no ha pasado nada". Ni sorprende ni arriesga, con unos personajes sin ningún desarrollo, unos giros de guión previsibles y sin tomar una posición de manera decidida. Parece que quiere contar cantidad de cosas pero tan solo cuenta una y de manera bastante deficiente. Es cierto que en su tramo final, en el que explota la acción, se desenvuelve mejor, en un terreno ya conocido, porque cuando más bruta, y desenfrenada se vuelve, mejor se siente. Una pena que este momento sea demasiado breve y se asimile más como un buen postre, como un adorno final al mal menú que acabamos de degustar.

Uff, ahora toca el turno del reparto, del que solo se salva Michael Fassbender. Se nota que la película está hecha para su lucimiento.  Es más, en vez de un papel central realiza dos, dando vida a dos androides con interior completamente distinto. El resto de los actores pasa desapercibido, incluso alguno, como la protagonista femenina, son de lo menos expresivo y carismático que se ha visto en los últimos años. Otro detalle curioso es que actores de la talla de James Franco tengan una aparición en la cinta menor a un minuto de duración.

Para terminar, en la producción hay poco que reprochar siendo un producto de este calibre, lo único negativo es que la imagen es demasiado oscura, dificultando su visionado en las escenas de ritmo acelerado.




La segunda más floja de toda la saga. La película en ningún momento se centra en lo que quiere ser y en donde nos quiere llevar. Es uno de los productos más desilusionantes y desequilibrados de los últimos tiempos. No la llego a suspender porque algún matiz sí que me ha llamado la atención, tiene algún guiño a sus hermanas mayores y puede ser un inicio interesante para lo que esté por venir.
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Una engañifa. El timo de la estampita. Un "se mueve la bolita, señora, caballero" que se han marcado en nuestros morros para sacarnos los cuartos. Un servidor no puede decir que no haya disfrutado viendo ciertas escenas de la película, pero de lo que se supone que íbamos a ver a lo que nos hemos llevado a casa hay una diferencia demasiado grande. Y no es solo la decepción que siento, es que esta saga se merecía una buena precuela, los fans la pedían y había medios para crearla. Lo que no había eran ganas. Parece ser que a Ridley Scott se le han acabado los polvos mágicos, y ya no sólo basta con su nombre para hacernos ir al cine. Me pegáis un toque cuando os encontréis con una nueva película de Alien que merezca la pena, porque un servidor no vuelve al cine para volver escaldado.


Alien Covenant peca de ser una película exageradamente pretenciosa. Scott es demasiado autoconsciente de la repercusión que va a tener su trabajo y trata de dotar de trascendencia el mensaje de la cinta a la base de escenas grandilocuentes y de falsa solemnidad. Tiene algunas escenas y diálogos reseñables, con una carga reflexiva importante, pero todo se pierde en un conjunto que acaba siendo un derroche de pretenciosidad. De hecho, los momentos en los que el espectador se encuentra más a gusto es cuando abandona ese tono grave y retoma las escenas de tensión y terror que caracterizaron a las entregas anteriores. Sin embargo, la cinta tiene un ritmo extraño y estas escenas se asemejan a pequeñas islas en un mar de tedio. Con un director como Ridley Scott es muy complicado hablar de mala película, pero si vas a verla, ármate de paciencia porque la vas a necesitar.







Rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial 'Covenant' descubre lo que creen que es un paraíso inexplorado, y que resulta ser un mundo oscuro y hostil.




12 de mayo de 2017

Saga Alien (1979 - 2012)

Mañana viernes se estrena en los cines de España Alien: Covenant, la precuela de la primera entrega de la saga Alien que se inauguró allá por finales de los 70. Esta saga ha marcado tanto el cine actual como la ciencia ficción en general, situando un antes y un después en la forma de contemplar a los extraterrestres, pasando de la típica especie colonizadora ultratecnológica al enjambre desorbitado de criaturas con instintos primarios básicos. Además, crearon un universo propio, con una humanidad surcando libremente la galaxia e introdujeron a criaturas ya míticas en el cine como los Yautjas (depredadores), que han pasado a ser parte de la cultura pop.

Sin liarnos mucho más, a continuación podéis encontrar las críticas de cada una de las películas, que culminaremos mañana con una entrada dedicada especialmente a la nueva entrega que cerrará la saga. Esperamos que os gusten tanto como a nosotros escribirlas para vosotros.

Alien: El octavo pasajero (1979)


Hablar de Alien no es una empresa fácil. No es una película cualquiera sino que se trata de un hito cinematográfico. Estamos ante uno de esos títulos que en un lapso de escasos años cambió para siempre el género fantástico junto a Star Wars (1977) o Terminator (1984). Su repercusión e influencia sobre la senda que en el futuro seguirían otras películas es tal que ha traspasado sus cualidades fílmicas objetivas, por otra parte sobresalientes. Es una película que transpira oscuridad y tensión, un relato de terror con un envoltorio fascinante de ciencia ficción. El diseño de decorados y los efectos especiales son magníficos, y si tenemos en cuenta que han pasado casi 40 años desde su realización no podemos más que quedarnos con la boca abierta por lo bien que han resistido el paso del tiempo. La concepción de la nave como un carguero sucio y polvoriento, en combinación con una tripulación madura y alejada del estereotipo de héroes de acción, resulta todo un acierto al dotarla de un realismo que incrementa la identificación y la sensación de terror. Para referirse al diseño de la criatura, que corrió a cargo del artista suizo H. R. Giger, es complicado no emplear superlativos, consiguió un mérito al alcance de muy pocos: crear una figura de inmediato impacto en el imaginario colectivo. La yuxtaposición de elementos de naturaleza mecánica con otros de ascendencia organicista, así como las no tan veladas referencias sexuales (el comportamiento reproductivo del alien no deja de ser una perturbadora metáfora de una violación masculina), dibujaron un conjunto simplemente aterrador. El ritmo pausado de la película contribuye a mantener un clima de tensión que se acumula como una olla a presión hasta que por fin todo estalla en una de las escenas más icónicas de la historia del cine: el estallido del pecho de John Hurt. La decisión de Ridley Scott de no mostrar la criatura hasta muy avanzado el metraje se reveló como una sabia elección, haciendo brillar la máxima de que sugerir es mucho más aterrador que enseñar. En definitiva, si te gusta el cine y aún no has visto esta película no sé qué haces aún leyendo esta chapa y no corriendo a bajar las persianas y ponerte a verla. Lo pasarás de miedo.


Aliens: el regreso (1986)


En este caso Ridley Scott cede el testigo a James Cameron, que tenía una complicada prueba por delante ante tan sobresaliente primera entrega. Pero aquí se rompe esa regla no escrita de que segundas partes no son buenas, y es que esta película es una maravilla. Partiendo de que la idea ya no era novedosa, esta entrega opta por la acción, y aunque tiene mayor duración que su antecesora, es más ligera de llevar. Tiene una historia bien elaborada, más personajes, más armas y más, muchos más aliens. Consigue un producto notable, que aunque no llega a las cotas de calidad de la original, aguanta muy bien el tipo con una inclinación al entretenimiento puro y duro. La producción es apabullante, con un gran presupuesto que brinda unos decorados y efectos destacables. Para mi, la segunda mejor de la saga, incluso en la actualidad. Es más disfrutable que la primera por ser más ágil y haber envejecido mejor.


Alien³ (1992)


La saga de Alien está compuesta de diferentes entregas en las que creadores muy diferentes plasman su particular visión. Y si Scott hace una reinterpretación de la clásica película de terror de casas encantadas y Cameron hace una película de acción palomitera, David Fincher vierte en Alien 3 una mirada ciertamente nihilista, brindando la entrega de carácter más introspectivo, filosófica incluso, de la saga. Esta es una crítica atípica, pues aunque se trata de una película fallida sin lugar a dudas, no puedo ocultar mi entusiasmo. Entusiasmo que se dirige más hacia la concepción de la propia cinta que a su resultado final. El escenario, un planeta prisión en el que los reos trabajan de metalúrgicos; el componente de fanatismo religioso, que dota a la película de un nuevo sentido al convertir al alien en una suerte de dragón mitológico y al sacrificio de Ripley en un acto martirial por el que redime a la humanidad; la ausencia de tecnología punta en un mundo escombrera que conduce a que los protagonistas no tengan armas y hayan de enfrentarse al extraterrestre tan sólo con su ingenio; son elementos todos que me resultan poderosamente sugerentes y que hacen que sienta cierta debilidad por esta entrega pese a que racionalmente sepa que en ningún momento dichos elementos acaben por ensamblarse correctamente. Si mantengo un enfoque objetivo, los problemas de esta película son cuantiosos: los personajes, con la excepción quizás de Dillon, bien interpretado por Charles S Dutton; apenas están esbozados y carecen de personalidad propia y desarrollo, los efectos especiales, con un alien que por primera vez es creado digitalmente, resultan pobres y han envejecido mal, el guión, en su retorno a la esencia de la saga, acaba siendo en algunos momentos una sucesión de ataques carentes de emoción… Pero esto no son matemáticas y el cine no se percibe solo con el cerebro, por ese motivo mantengo que la película, a pesar de sus defectos, me gusta y no tengo reparos en recomendarla.


Alien: Resurrección (1997)


Cronológicamente esta es la última película de la saga. Nos sitúa 200 años después de Alien³, pero que nadie se engañe: si la película no se llama "Alien 4" es por un motivo muy claro. A pesar de tener a nuestros xenomorfos de dos bocas favoritos, la película se queda en un slasher muy desorganizado, con un claro objetivo recaudatorio. Solo tienes que sustituir al grupo de adolescentes por curtidos piratas espaciales (con las mismas posibilidades de supervivencia), a la mansión encantada sin escapatoria por una nave espacial y al señor enmascarado con machete por un alien con muchas bocas. El guión hace aguas por todas partes, quisieron abarcar mucho y apretaron muy poco. Si algo salva a la película, es la cantidad de dinero que invirtieron. Los efectos especiales, para el año de estreno, están muy logrados y tiene algo que el cine actual casi ha perdido: da gusto ver a los animatronics de los aliens babeando.
Para una película con un guión tan mal atado y un final tan soso, se deja ver. Aunque solo llegará a sacarle algún tipo de emoción a los fans de la saga.


Prometheus (2012)


Precuela con clase, que fue apaleada por la crítica injustamente, es cierto que no es la mejor película de la saga, que tiene un estilo diferente a sus antecesoras, y puede que a muchos de sus seguidores les defraudara al no mostrarnos a los xenoformos en todo su esplendor. Los amantes de la ciencia ficción nos sentiremos satisfechos con ella, es verdad que lanza más preguntas de las que llega a responder, y que el guión tiene puntos flacos, pero eso no quiere decir que no sea un producto hecho con cariño e imaginación, y en su conjunto más que interesante. Posee una puesta en escena muy elegante, una fotografía impactante y una acción puntual gratificante y de gran factura técnica. En el reparto destacar a Michael Fasbender haciendo el papel del mejor sintético de toda la serie. Recomendable, diferente, un toque de aire fresco que le vino de perlas a una saga bastante quemada, con una cuarta parte de dudosa calidad.




Una saga imprescindible para los amantes del cine de ciencia ficción. Directores tan grandes como David Fincher, Ridley Scott o James Cameron y un universo tan expandido tanto por cómics como por sagas paralelas, hacen de esta saga una de las mejores jamás creadas del el cine espacial y de ciencia ficción. Con un ambiente oscuro, tétrico y sin medias tintas hablamos de cine de nivel, el cine verdadero, el que ha hecho soñar e inspirar a grandes guionistas y directores actuales. Ha sentado cátedra, sin duda, a pesar de sus altibajos recaudatorios.







Para terminar y como regalito final, os dejamos por aquí un vídeo-resumen que, en 5 minutillos, te fusila la trama principal de las 5 películas. Si vas a ir a ver Alien: Covenant y ya se te están enfriando las palomitas, este vídeo es tu salida de emergencia. Eso sí, esperamos que prestaras atención a las clases de inglés del colegio, porque te van a hacer falta.