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5 de abril de 2017

Black Sails (2014)

Un tesoro escondido

Hoy escribo esta crítica con pena, no quería que llegara este día. El día en que me tocara despedirme de una de las series que más me ha entusiasmado en los últimos años, una de las más infravaloradas, sin que tenga mucho que envidiar a otras como Juego de tronos o Vikings. Puede que el tiempo la vaya apartando en el olvido, pero con esta crítica tengo la esperanza de contribuir, aunque sea modestamente, a que esta pequeña joya alcance el lugar que se merece.

La serie se nos presenta como una precuela cinematográfica de La isla del tesoro, de R. L. Stevenson. Una idea afortunada que a todos los que estamos enemorados de este clásico de aventuras nos anima a iniciarla. Y cumple con las expectativas al narrarnos historias de piratas que se ajustan perfectamente al espíritu aventurero que reclama rescatar. Pese a ello, sabe que ni su medio ni su tiempo son los mismos que los de la obra original. El enfoque es contemporáneo y adulto, perdiendo buena parte de la ingenuidad juvenil pero sin tener que recurrir a mostrar escenas de sexo y violencia de manera gratuita para merecerse el apelativo. Tiene el regusto de aquellas películas aventureras de antaño, con diálogos bien elaborados, una trama que se cuece lentamente y que rebosa interés, unos personajes bien desarrollados y un conjunto final de gran calidad. 

Como toda serie, creo que hay que dividirla por temporadas, que me parece una manera interesante de enfocarla.

La primera temporada es la más floja. Está compuesta de ocho capítulos, el desarrollo es demasiado pausado y la trama principal no arranca. Su principal cometido es la presentación de los muchos y muy variados personajes y todo aquello que les rodea. Se recrea en los escenarios, localizaciones, vesturario y caracterizaciones, convirtiéndose en un deleite visual. Pese a padecer de falta de acción el final salva en gran medida la serie con un giro sorprendente que deja con la boca abierta. 

La segunda temporada es todo lo contrario. Para empezar se nota un mayor presupuesto en el proyecto. La historia ahonda en el pasado de los personajes y nos descubre momentos extraordinarios; la trama presente coge mucha más fuerza y sentido con el trasfondo de los personajes. Alguna situación está resuelta de manera fácilona pero hay algún giro sorprendente, la acción es constante y nos damos cuenta de que la espera ha merecido la pena. Una temporada sobresaliente.


La tercera temporada comienza fuerte y rápida, pero luego adquiere un ritmo lento, en el que se desarrolla muy bien la historia. Tiene momentos realmente notorios y aunque son pocos, algunos son muy emocionantes. El final es, sencillamente, brutal: la narración, la creación de un personaje, una espectacular batalla... Recuerda a las mejores obras del género.

La cuarta temporada, la que más fresca tengo ya que he esperado a que salieran todos lo capítulos para pegarme un buen atracón. Lo que yo pensaba que iba a ser la trama desarrollada a lo largo de la temporada ocurre en un primer capítulo lleno de acción y con un despliegue técnico envidiable. El resto de los capítulos mantienen ese ritmo endiablado, con grandes dosis de violencia que confirman que aquí nadie es imprescindible, siendo despachado en el momento más inesperado. La trama se enrevesa demasiado en la parte central para no llegar  a ningún puerto después. Mantiene el interés y entretine, pero me hubiese gustado un mejor desarrollo. La conclusión es más que correcta, aunque para mi gusto un poco frío, me esperaba otro tipo de final. En cualquier caso es tan sólo el cierre de un magnífico viaje que puede continuar con nuestra imaginación y las palabras de R. L. Stevenson.

Quiero hacer una mención especial para el capitán Flint, personaje carismático donde los haya, al que se ama y odia a partes iguales en buena medida por la elegante interpretación de Toby Stephens. Por último no podía concluir sin referirme a los fantásticos títulos de crédito; no me he saltado ninguno en 38 capítulos, son magníficos. Que los disfruten.





He disfrutado como un pirata. Recomiendo a todos los amantes de las aventuras que se embarquen en semejante viaje. No se arrepentirán.









Precuela de La isla del tesoro que relata hechos ocurridos veinte años antes de la historia que narra Robert Louis Stevenson.





17 de marzo de 2017

Taboo (2017)

Vacía  

HBO integra en su catálogo la serie Taboo, una coproducción de FX y BBC producida por Ridley Scott y protagonizada por Tom Hardy. Relata la vida de James Keith Delaney, un hombre que ha estado en los confines de la tierra. Dado por muerto, reaparece en su Londres natal tras la muerte de su padre para tomar su herencia: el estrecho de Nutka. Un pobre pedazo rocoso de tierra pero de interés desmedido por su privilegiada situación geográfica. Su control atraerá la atención de tan poderosos rivales como la Compañía de las Indias Orientales, los estados libres de América o la propia Corona británica.

Con una premisa tan sugerente y los nombres que sellan el título no es de extrañar que haya sido un estreno tan esperado. Y quizás éste pueda ser precisamente uno de sus problemas, en mi caso las grandes expectativas que tenía no han resultado satisfechas.

Los aspectos técnicos y visuales son sobresalientes, con una de las mejores recreaciones de época que se han podido ver en la pequeña pantalla. Un Londres envilecido tanto material como espiritualmente, atravesado por un río Támesis omnipresente, ominoso y depositario de todo tipo de secretos. En cuanto a las interpretaciones, el elenco aprueba con nota. Destaca Tom Hardy en una serie concebida en torno a su personaje. Lo que descarga buena parte del éxito de la misma sobre los hombros del actor. Hardy ofrece una actuación poderosa, creando un personaje imponente, casi hipnótico. Un auténtico anti-héroe, lleno de contradicciones y atormentado por los demonios de su pasado. 

Llegados a este punto, toca hablar de su gran talón de Aquiles, la pobreza de la trama y su ejecución. El pistoletazo de salida no podía ser mejor, con un capítulo piloto, muy interesante. Pero el espejismo se desvanece rápidamente, la serie se muestra lenta y densa, y lo peor de todo, carente de interés. Los capítulos se hacen largos y planos. Lo mismo ocurre con las subtramas que ofrece la historia, no conducen a nada relevante o quedan inconclusas. Se peca de un exceso de personajes que redunda en el escaso desarrollo que muestra la mayoría. La trama principal aparece a pinceladas, sin avanzar; cuando concluye ha dejado más preguntas que respuestas.

Esta serie me ha dejado pensamientos encontrados. Me cuesta pensar en el momento de continuar viéndola cuando estrenen la segunda temperada, confirmada recientemente.



Producto interesante pero de difícil consumo. Maravilloso envoltorio pero hueco interior. La primera decepción de este año. 








Año 1814. James Keziah Delaney es un hombre al que se le dio por muerto tras viajar a África y estar diez años sin noticias de él. Ahora, James, que ha estado en los confines de la tierra, donde casi pierde la vida, vuelve a Londres completamente cambiado y con catorce diamantes robados en el bolsillo.






16 de marzo de 2017

Westworld (Almas de metal) (2016)

No es para todo el mundo

La serie nos sitúa en un futuro próximo, en un parque de atracciones ambientado en el Lejano Oeste en el que el visitante puede cumplir sus fantasías más salvajes. Los pobladores de este inédito parque son cyborgs con un único cometido: satisfacer al cliente.

Lo primero que hay que saber es que estamos ante un producto de cierta complejidad. Aborda temas de gran carga de profundidad sobre la identidad humana, sondeando el significado de la creación, la individualidad, la capacidad de elección. Si lo que buscas es un entretenimiento sin más complicaciones puede que esta serie no sea la más adecuada.

El episodio piloto tiene mayor duración que sus continuadores, exceptuando el último de la temporada. Me parece que cuenta con un inicio muy poderoso en el que se nos muestra el escenario, se presenta a los personajes y se engancha al espectador con los primeros elementos de la trama. Durante los siguientes capítulos el ritmo aminora aunque en ningún momento me llegó aburrir, gracias a una trama inteligente e interesante que además se deja entender muy bien. Se podría afear que las posibilidades que ofrece el guión son enormes y se podría haber aprovechado mejor puesto que en algunos momentos la historia se hace lineal y previsible. En cambio, durante los tres últimos capítulos la serie recupera esa narrativa poderosa que pudimos echar de menos en la parte central de la serie. Hay un par de giros bien resueltos y durante los últimos minutos te das cuenta de que lo que acabas de visionar no es sino el prólogo de lo que está por llegar en futuras temporadas.

En cuanto a los aspectos de la producción no se le puede reprochar nada: los escenarios y los decorados son impresionantes, con un gran trabajo de vesturario y caracterización. Los actores están muy bien, destacando el trabajo de Thandie Newthon, capaz de condensar y transmitir emociones con su mirada de una manera envidiable y haciendo que sea su personaje el que disfrute de una evolución más orgánica. En la otra mano se podría señalar que las dos caras más conocidas de este proyecto, Ed Harris y Anthony Hopkins, tan sólo ofrecen interpretaciones correctas, sin arriesgar en ningún momento y confiando en que su buen hacer sea suficiente. La banda sonora es otro de los aciertos de la serie. Grandes temas de piano en los momentos claves que harán las delicias de todo amante de la música.

La mayor pega que se le puede hacer es que hasta el 2018 tendremos que aguantarnos las ganas de saber cómo va a continuar, aunque si mantiene el listón de calidad habrá sido una espera que merezca la pena.



Capítulo 1:  9     Capítulo 6:  6
Capítulo 2:  8     Capítulo 7:  7
Capítulo 3:  7     Capítulo 8:  8
Capítulo 4:  6     Capítulo 9:  10
Capítulo 5:  6     Capítulo 10: 9







Westworld es un parque de atracciones futurista y controlado por alta tecnología dirigido por el Dr. Robert Ford (Anthony Hopkins). Las instalaciones cuentan con androides cuya apariencia física es humana, y gracias a ellos los visitantes pueden dar rienda suelta a sus instintos y vivir cualquier tipo de aventura o fantasía, por muy oscura o peligrosa que sea, sabiendo que los robots no les harán daño.





8 de marzo de 2017

The Pacific (2010)

La brutalidad de la guerra

De esta serie había oído de todo y la verdad es que no me generaba mucha confianza. Pero cuando la comencé, me sumergí en una maravillosa experiencia.

Muchas de las críticas malas de esta serie proceden de la comparación con su hermana mayor, Hermanos de sangre (Band of Brothers). Y si bien es cierto que a mi también me gustó más esta última, la comparativa tiene mucho de falaz. El enfoque de ambas series es bien diferente: mientras que Hermanos de sangre narra las aventuras y desventuras de la compañía 101 aerotransportada, The Pacific es más reflexiva y prefiere preguntarse por el sinsentido de la guerra.

Un aspecto negativo que lastra la narrativa de la serie es el fraccionamiento del potagonismo entre tres marines que no combatieron ni en las mismas unidades ni en los mismos momentos. Ello motiva que el grupo que les rodea caiga en una cierta irrelevancia, desfilando ante nuestros ojos un montón de soldados casi anónimos. Como decíamos, la guerra es la verdera protagonista de esta serie y no los individuos, quedando reflejada como pocas veces se ha logrado. Con ello tampoco quiero decir que no haya personajes carismáticos como Robert Leckie o Eugene Eledge, incluso secundarios como "Melocotones" o "Cagadas". 

Las interpretaciones, dentro de ser un reparto practicamente desconocido, son más que notables. Técnicamente es impresionante, puede que sea la miniserie más cara hecha para televisión. Las batallas, la calidad visual... todo es perfecto. La banda sonora es bellísima, la recreación de la época magnífica. El año pasado recibio el premio a la mejor miniserie del año. Y aunque no llegue a ser una obra maestra, es una verdadera joya.




Si te gustan las películas bélicas crueles y reales no te la puedes perder. Es una de esas series que te hacen pensar que te la television le está comiendo la tostada al cine.





Parte 1: 8     Parte 6: 9
Parte 2: 7     Parte 7: 10
Parte 3: 6     Parte 8: 7
Parte 4: 7     Parte 9: 10
Parte 5: 7     Parte 10: 7








Es la sucesora de "Hermanos de Sangre", ambas producidas por Steven Spielberg y Tom Hanks y creadas por Dreamworks y HBO. The Pacific, con un gigantesco presupuesto de 250 millones de dólares es la serie más cara de todos los tiempos. Esta nueva serie de diez episodios (de aproximadamente una hora cada uno) se basa en varias fuentes, sobre todo en las memorias de dos soldados norteamericanos, With the Old Breed por Eugene Sledge y Helmet for My Pillow de Robert Leckie. Hugo Ambrose es asesor histórico del proyecto, hijo del fallecido Stephen Ambrose, autor del libro Band of Brothers y base principal de la serie homónima. The Pacific contará la historia de los autores de las memorias, Eugene Sledge y Robert Leckie, así como la de su compañero Marine John Basilone, en su lucha contra el Imperio del Japón a través del Pacífico.