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19 de mayo de 2017

Fast & Furious 8 (2017)

Esto no es a todo gas

Ayer fui al cine y hoy repito con algo totalmente diferente. Esta vez toca desconectar la cabeza, sentarse en la butaca, abrir la Coca-Cola, comerse a puñados las palomitas, exigir lo mínimo y buscar solo una cosa: entretenerse durante más de dos horas. Porque hoy toca A todo gas 8. Pensaréis: ¿lo ha conseguido? Tengo que reconocer que en parte sí, aunque también me ha dejado algo frío. No sé si he visto una de acción, o de superhéroes, o de espías, o una comedia... Lo que sí que tengo claro es que esto ha degenerado de tal manera que ya no es lo que era. Me explico.

Empecemos con el guión. Es inconexo y entrecortado aposta, pobre en contenido, un mero trámite para su desmesurada acción: escenas largas, en distintas localizaciones, repletas de explosiones, golpes y destrucción,  más parecidas a videoclips que a una película convencional. En estos momentos la película es excesiva, increíble a veces para mal. Nos intentan vender novedosas imágenes de acción, que algunas chirrían más que los coches que vemos en pantalla. Aquí vale todo, lo mismo controlo desde un ordenador todos los coches de Nueva York, que desvío un proyectil con el cuerpo o vuelo con unas alas de metal. ¿Pero detrás de todo esto qué hay? Pues una falta de ideas descomunal. Sinceramente no hay nada; la historia de siempre, mal contada y peor desarrollada, no tiene intención de avanzar y no cuenta nada nuevo, siendo otro capítulo más en esta larga saga. Y para rematar ni siquiera uno de los más entonados, porque esto ya no es A todo gas. No tiene nada que ver. ¿Coches? Sí, hay coches, pero son una mera excusa, no me extrañaría que en próximas entregas nuestros protagonistas vayan en naves espaciales o tengan poderes especiales... aunque, ¿quién dice que ya no los tengan?

Del reparto no puedo decir nada malo porque es un reparto brutal. Tiene más de una veintena de caras conocidas, un grupo de amigos que sin esfuerzo se juntan para recoger unos duros y de paso pasar un buen rato. Están todos bastante correctos. No me ha gustado que metan un personaje nuevo para intentar suplir el vacío dejado por Brian, el protagonista de las anteriores entregas interpretado por Paul Walker, que perdió la vida en un fatídico accidente de tráfico. La verdad es que se le echa muchísimo en falta durante toda la cinta.

Para acabar con la producción, solo se pueden decir cosas positivas. Es lo más notorio de la cinta, en lo que demuestra todo su poderío. Unas localizaciones seleccionadas con detenimiento, una puesta en escena abrumadora, con unos efectos especiales que sólo productos como éste pueden dar y una banda sonora saturada de los hits más actuales.



Película entretenida, repleta de acción pero falta de guión. Exagerada e incoherente desde su primera escena. Que si es verdad que no se le puede pedir mucho en su desarrollo, una historia mejor pensada la convertiría en un producto mucho más atractivo. Se deja ver, aunque no está entre las mejores entregas, denota cansancio y pierde gran parte de su esencia.






Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mia fuera del juego y el resto de la pandilla exonerada de todo cargo, el equipo está instalado en una vida aparentemente normal. Pero cuando una misteriosa mujer (Charlize Theron) seduce a Dom (Vin Diesel) para regresar nuevamente al mundo del crimen, se ve incapaz de rechazar la oportunidad, traicionando así a todo el mundo cercano a él. A partir de ese momento todos se enfrentarán a pruebas como nunca antes habían tenido. Desde las costas de Cuba y las calles de Nueva York hasta las llanuras del mar de Barents en el océano Ártico, nuestra fuerza de élite recorrerá el globo para impedir que un anarquista desencadene el caos en el mundo... y por supuesto para traer de vuelta a casa al hombre que les hizo una familia




13 de mayo de 2017

Alien: Covenant (2017)

El que mucho abarca...

Me pongo a escribir esta crítica nada más ver la tan esperada nueva película de la saga Alien. Y muy a mi pesar me he llevado una enorme desilusión, incluso enfado, ante la poca imaginación  del cine actual, la acumulación de entregas que no arriesgan nada y se estrenan a sabiendas que funcionarán bien por su renombre, con el único objetivo de llenarse los bolsillos y sin tener la más mínima consideración con el espectador. La espera de todos estos años para nada ha sido complacida.

La película nos sitúa diez años después de su predecesora. La nave colonizadora Covenant, que lleva en su interior 15 tripulantes, 2000 colonos y varios miles de embriones; lleva rumbo a un planeta de características similares a la tierra con la intención de asentarse en él cuando intercepta una señal extraña que, descubren, procede de un planeta hasta entonces desconocido y que posee unos parámetros de habitabilidad aún mejores que los de su destino original. Ante este misterio la tripulación decide variar el rumbo paraa descubrir qué es lo que ha originado el mensaje que acaban de recibir. Y hasta aquí os puedo contar.

La película comienza con un prólogo, tan interesante como revelador, que enlaza con  Prometheus. Desafortunadamente, es de las pocas pinceladas que tendrá como referencia a ésta, y la intención de ampliar la historia de su antecesora se desvanece con el paso de los minutos. Esta vez no quiere meterse en demasiados berenjenales, no vaya a ser que luego no sepa salir. Scott es conocedor de que tiene un proyecto importante entre manos y, buscando satisfacer a la crítica, intenta enfocarlo más hacia la saga original, como se puede intuir tanto en su título como en su póster de cartelera. Sinceramente tampoco llega a conseguirlo, y creo que el mayor problema de este proyecto es que no sabe complacer ni a los amantes de Alien y ni a los de Prometheus.

La historia es un desbarajuste total: mal contada, mal hilada, con un ritmo muy pesado, cantidad de altibajos... lo mismo te regala un diálogo rico en contenido al que le sucede otro que no tiene ningún trasfondo, que una escena de acción seguida de varios minutos de aburrimiento. La cinta no arranca hasta su minuto 90, momento en el que he mirado la hora y he pensado: "llevo tres tercios de película y no ha pasado nada". Ni sorprende ni arriesga, con unos personajes sin ningún desarrollo, unos giros de guión previsibles y sin tomar una posición de manera decidida. Parece que quiere contar cantidad de cosas pero tan solo cuenta una y de manera bastante deficiente. Es cierto que en su tramo final, en el que explota la acción, se desenvuelve mejor, en un terreno ya conocido, porque cuando más bruta, y desenfrenada se vuelve, mejor se siente. Una pena que este momento sea demasiado breve y se asimile más como un buen postre, como un adorno final al mal menú que acabamos de degustar.

Uff, ahora toca el turno del reparto, del que solo se salva Michael Fassbender. Se nota que la película está hecha para su lucimiento.  Es más, en vez de un papel central realiza dos, dando vida a dos androides con interior completamente distinto. El resto de los actores pasa desapercibido, incluso alguno, como la protagonista femenina, son de lo menos expresivo y carismático que se ha visto en los últimos años. Otro detalle curioso es que actores de la talla de James Franco tengan una aparición en la cinta menor a un minuto de duración.

Para terminar, en la producción hay poco que reprochar siendo un producto de este calibre, lo único negativo es que la imagen es demasiado oscura, dificultando su visionado en las escenas de ritmo acelerado.




La segunda más floja de toda la saga. La película en ningún momento se centra en lo que quiere ser y en donde nos quiere llevar. Es uno de los productos más desilusionantes y desequilibrados de los últimos tiempos. No la llego a suspender porque algún matiz sí que me ha llamado la atención, tiene algún guiño a sus hermanas mayores y puede ser un inicio interesante para lo que esté por venir.
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Una engañifa. El timo de la estampita. Un "se mueve la bolita, señora, caballero" que se han marcado en nuestros morros para sacarnos los cuartos. Un servidor no puede decir que no haya disfrutado viendo ciertas escenas de la película, pero de lo que se supone que íbamos a ver a lo que nos hemos llevado a casa hay una diferencia demasiado grande. Y no es solo la decepción que siento, es que esta saga se merecía una buena precuela, los fans la pedían y había medios para crearla. Lo que no había eran ganas. Parece ser que a Ridley Scott se le han acabado los polvos mágicos, y ya no sólo basta con su nombre para hacernos ir al cine. Me pegáis un toque cuando os encontréis con una nueva película de Alien que merezca la pena, porque un servidor no vuelve al cine para volver escaldado.


Alien Covenant peca de ser una película exageradamente pretenciosa. Scott es demasiado autoconsciente de la repercusión que va a tener su trabajo y trata de dotar de trascendencia el mensaje de la cinta a la base de escenas grandilocuentes y de falsa solemnidad. Tiene algunas escenas y diálogos reseñables, con una carga reflexiva importante, pero todo se pierde en un conjunto que acaba siendo un derroche de pretenciosidad. De hecho, los momentos en los que el espectador se encuentra más a gusto es cuando abandona ese tono grave y retoma las escenas de tensión y terror que caracterizaron a las entregas anteriores. Sin embargo, la cinta tiene un ritmo extraño y estas escenas se asemejan a pequeñas islas en un mar de tedio. Con un director como Ridley Scott es muy complicado hablar de mala película, pero si vas a verla, ármate de paciencia porque la vas a necesitar.







Rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial 'Covenant' descubre lo que creen que es un paraíso inexplorado, y que resulta ser un mundo oscuro y hostil.




9 de mayo de 2017

Langosta (2015)

Eh... ¿qué?

Click click, abrir Google, escribir "mejores comedias 2015" y pulsar Enter. The Lobster. Ja. La leche, si es Colin Farrel con barriga. ¡Y Rachel Weisz! Además, es una producción griega. ¡Griega! Venga, para adelante, ya tenemos película de risillas para echar la tarde.

Veinte minutos después, nuestra cara es un poema.

También es justo que entonemos el mea culpa, porque no conocíamos el cine de su director, Yorgos Lanthimos, al que se le califica como "el director con más personalidad del cine europeo". Y personalidad tiene la película. La virgen. Si lo que estás buscando es una comedia de domingo para pasar sus casi dos horas con el chiste fácil flotando en el ambiente replantéatelo, porque hay que quitarse los tacones y ponerse la ropa ancha de deporte para sentarse a visualizar esta historia.

El planteamiento es el siguiente: en un supuesto universo paralelo a las personas sin pareja se les encierra en un hotel para que la encuentren. Si en mes y medio no son capaces de encontrarla les transforman en el animal de su elección. No le des más vueltas, esta no es una cinta de cómos o por qués. Dale al play, sumérgete en ella, termínala (si puedes) y nos cuentas. Porque lo que está claro es que no es un film para todos los gustos. Y tampoco tenemos muy claro si se trata de una comedia.

Hay que reconocer que el reparto es de lujo. Tras los tropiezos anteriores de Lanthimos, en esta ocasión se la jugaba. Colin Farrel, en un rol al que no nos tiene en absoluto acostumbrados, hace que nos creamos al aparentemente pánfilo David. Y como protagonista femenina un órdago a grande con la ganadora del combo Oscar-Golden Globe Rachel Weisz, que a pesar de aparecer relativamente tarde en escena nos hace cogerle cariño a la humilde mujer miope. Además, hay unos cuantos conocidos del cine de Lanthimos, como Angeliki Papoula o su actual esposa, Ariane Labed.

El planteamiento absurdo de la sociedad distópica y la forma que tienen los personajes de comportarse frente a estas nuevas "normas" es lo que le da salsa al metraje. Situaciones que se producen y que tienes que deducir por qué motivo se están produciendo, comportamientos de los protagonistas a los que tienes que buscar la retorcida lógica en la que se basa todo este universo hacen que no te relajes en ningún momento y que tengas que pausar la película si quieres levantarte a rellenar el bol de ganchitos.

Y me parece que este es el motivo por el que se le puede aplaudir. Es algo nuevo, algo fresco, algo a lo que el cine de películas cuadriculadas de Hollywood no nos tiene acostumbrados. Podemos ver trazas de un romance, trazas de un drama, trazas de una comedia. Pero sobre todo, podemos ver trazas de humanidad que se van reuniendo según va avanzando el metraje para dejarnos claro que, muy a pesar del universo que nos rodee o de la situación en la que estemos metidos, somos, sentimos y padecemos.



No es una comedia pura, así que no esperes acabar en el suelo partido en dos. Pero si lo tuyo es el cine al estilo Wes Anderson y estás harto de las producciones industriales del cine norteamericano, seguro que le sacas jugo.







Narra una historia de amor no convencional, ambientada en un mundo distópico, en el que según las reglas establecidas, los solteros son arrestados y enviados a un lugar donde tienen que encontrar pareja en un plazo de 45 días. El tema central es la soledad, el temor a morir solo, a vivir solo, y también al temor a vivir con alguien.



2 de mayo de 2017

Mine (2016)

Camina y revienta

Coproducción estadounidense, italiana y española que cuenta con una idea sencilla pero original: un soldado pisa una mina y queda atrapado en mitad del desierto. ¿Cómo saldrá de tal situación? Para empezar se trata de una premisa prometedora, pero acaba quedándose en eso, prometedora, porque sinceramente, promete más que lo que da. Bebe mucho de otros títulos anteriores como Buried o 127 pero juega en una liga muy inferior. 

La trama comienza con una situación inverosímil a causa de una decisión dudosa tomada por el protagonista. Ya comienza chirriando, con un tufillo a propaganda patriotera que no ayuda en absoluto... malo. Después de unos pocos minutos detona la situación (nunca mejor dicho) y lo hace de forma hábil y efectica, consiguiendo que nuestro interés mejore. Aún así, despues de ese inicio, me sigue quedando una duda: ¿mantendrá este nivel durante toda la duración? Un reto difícil, un solo personaje confinado en un escenario muy limitado, hay que ser muy bueno para no aburrir bajo estas condiciones. Y efectivamente, no consu¡igue ser tan buena. La historia se cuenta de manera demasiado lenta y se hace muy larga, con 30 minutos menos hubiese quedado mejor. La idea es ingeniosa y en momentos se siente fuerte, sobre todo en su primera hora. Tiene una buena carga de tensión al centrarse únicamente en nuestro desafortunado protagonista. Pero su segundo tramo le pesa. La fata de ideas originales se nota, con una acumulación de estupideces y escenas ya vistas, y con una segunda historia paralela que tiene como objetivo dar emotividad y peso pero que lo que consigue es distraernos tramposamente de la trama principal, rascando minutos para el desenlace que, sin hacer spoilers, es lo más aceptable de la cinta.

Hablando del reparto, éste no presume ni por calidad ni por cantidad. Se compone de media docena de actores de los cuales la mitad no tiene ni una sola frase en todo el guión, apareciendo en escenas tipo flashback. El protagonista es el joven actor Armie Hammer, que llamó la atención en La red social o en el último trabajo de Guy Ritchie, El caso U.N.C.L.E. En esta cinta se enfrenta a un trabajo de suma dificultad, ya que la mayor parte del metraje está inmóvil en la misma posición. Pero también es una oportunidad para reivindicarse puesto que últimamente ha tomado el rol de actor secundario. Y si bien es verdad que al principio no convence, el chaval se esfuerza y no siendo el actor más expresivo llega a reflejar la angustia que atraviesa el personaje al que encarna.

En lo técnico destaca la banda sonora, muy superior al proyecto que acompaña.



Película que partiendo de una idea buena nos mantendrá mínimamente atentos por la incertidumbre de cómo terminará. Pero no es una buena película. ¿Se puede ver? Sí, pero sin grandes pretensiones.






Tras el fallido intento de asesinato durante una misión, el francotirador estadounidense Mike Stevens (Armie Hammer) pisa una mina terrestre en medio del desierto de Afganistán. Aislado y perdido en mitad de la nada, queda atrapado y dramáticamente amenazado por el explosivo y por los peligros del desierto de arena. Mike deberá sobrevivir a la naturaleza hostil que le rodea, luchando contra el sol abrasador, la deshidratación, el cansancio y los depredadores. Y sobre todo, deberá hacer frente al peligroso efecto psicológico de la soledad mientras permanece inmóvil en la arena. 




23 de abril de 2017

Election: La noche de las bestias (2016)

Una americanada con poca chicha

En esta ocasión nos ponemos delante de la tercera entrega de The Purge, trilogía que se inició en 2013 con The Purge: La noche de las bestias. Esta primera película, protagonizada por Ethan Hawke, tenía un planteamiento interesante: debido al alto nivel de violencia se decide instaurar la noche de la purga: una vez al año, durante 12 horas, se puede cometer cualquier clase de crimen, incluido el asesinato. En esta primera entrega veremos cómo se enfrenta una familia de clase alta a esta noche infernal.

Tras una secuela que ahonda más en los aspectos sociales de la noche maldita, Election: La noche de las bestias se centra en los factores políticos. Nos encontramos en la noche de la purga previa a las elecciones presidenciales, y la candidata independiente que plantea abolir la purga se enfrenta al candidato conservador: un reverendo que alaba lo beneficiosa que ha sido la purga hasta el momento. ¿No nos suena a algo este escenario? Para más señas, la candidata independiente es rubia y el reverendo un señor entrado en años.

Aparte de este cliffhanger más que evidente, la película carece de elementos propios del cine de terror. Si hemos seguido la trilogía, el factor de horror y tensión que se notaban en las dos primeras entregas desaparece en esta tercera, pasando a ser más una película de acción y de tiros a las que nos tiene acostumbrados el cine norteamericano. A pesar de ello, hay que reconocer que como película de acción no decepciona.

No obstante, el guión es más de lo mismo. Algo que ya se ha visto en muchas ocasiones y que no sorprende, un producto prefabricado y sintético que no causa sensación alguna en el espectador. Escenas rápidas, predecibles y roles muy trillados hacen que se quede en una película de acción sin mayor repercusión.

En el apartado técnico poco podemos destacar. Cuenta en su favor con todo el despliegue del cine norteamericano de acción: tiros, helicópteros, maquillaje y sangre de pega a mansalva. Juega bien con el factor noche y el ritmo de la película no está del todo mal, con altibajos en la acción que se resuelven de las formas más predecibles posibles.




Si en algún momento te has visto las dos anteriores, puedes pasar un rato entretenido. Si no es tu caso, quizás prefieras invertir tu tiempo libre en algo más productivo.









Han pasado dos años desde que el ex-sargento de policía Leo Barnes (Frank Grillo) decidió no vengarse del hombre que mató a su hijo. Ahora Barnes dirige al equipo de seguridad que se encarga de proteger a la senadora Charlie Roan (Elizabeth Mitchell), una candidata a la Presidencia que reivindica la supresión de La Purga anual, que consiste en permitir, una noche al año, cualquier actividad criminal, incluido el asesinato. Roan considera que esta práctica perjudica sobre todo a los necesitados y a los pobres.





12 de abril de 2017

Life (2017)

Topicazos en el espacio

Acabo de llegar del cine de ver Life, película a la que, desde que vi su prometedor trailer, tenía bastantes ganas de hincar el diente por ser un amante de la ciencia ficción y (aún más) de las monster-movies. El resultado ha sido desilusionante. Sé que es una crítica complicada, a más de uno le habrá gustado, hasta yo tengo que reconocer que me ha entretenido, pero eso no es suficiente para valorarla como buen cine.

Empecemos: Life nos sitúa en la Estación Espacial Internacional, donde tras recuperar unos fragmentos de tierra de Marte se satisface uno de los grandes anhelos de la humanidad: el hallazgo de vida extraterrestre. Sin embargo, la alegría por el descubrimiento se truncará en horror cuando el ser se descontrole y comience a cazarlos uno por uno mientras los protagonistas tratan de impedir que alcance la Tierra. Bajo esta premisa pensaréis: "esa película ya la he visto ciento de veces". Y es verdad, uno de sus aspectos más flojos es que ni aporta ni mejora sustancialmente nada.

La trama, a pesar de su simpleza, su linealidad en el desarrollo y de estar plagada de topicazos, también tiene sus puntos positivos. El más destacable es el ritmo con el que transcurre, muy ágil. La narración comienza con un arranque rápido e interesante, y continúa con una concatenación de escenas de acción que no dan tiempo al respiro. Este buen pulso puede contribuir a que sus fallos y déficits pasan un poco más desapercibidos. El guión hace aguas y no concibe forma de solucionar el conflicto de manera inteligente.

Padece de uno de los problemas del cine comercial americano actual: una acumulación de situaciones inverosímiles que no tienen más objetivo que el de aumentar la carga dramática para que el espectador no pierda el interés. Lo que acaba ocurriendo es que terminas pensando que o el extraterrestre es muy listo o los protagonistas muy tontos. La falta de originalidad que atraviesa toda la película se hace especialmente palpable en el final, que cierra con un giro tan predecible y tramposo que pone de manifiesto la escasa imaginación de los guionistas.

Los personajes carecen de desarrollo y los diálogos son escasos, lo que no favorece la actuación de ningún miembro de un reparto notorio, dejando un regusto de oportunidad desaprovechada. Igual de desaprovechado resulta el alien en su recreación. Si comienza de manera prometedora con un aspecto informe y tentaculoso, acaba siendo irrisorio con el intento de bestializarlo y dotarle de rostro.
Otros aspectos positivos son la fotografía, que refleja muy bien la angustia y claustrofobia de una estación espacial; y la banda sonora, que genera tensión en los momentos claves y proporciona un buen tono a toda la película.



Si os gusta ver películas sin pretensiones, para descansar el cerebro, está es una buena elección. Pasaréis un rato entretenido. Pero si buscas una buena película, con un desarrollo serio y un mínimo de contenido, no pierdas tu tiempo, ésta ya la has visto.









Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia humana: la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. A medida que el equipo comienza a investigar y sus métodos tienen consecuencias inesperadas, la forma viviente demostrará ser más inteligente de lo que cualquiera esperaba.





25 de marzo de 2017

Inferno (2016)

Torpe y rutinaria

Estamos ante la adaptación a la gran pantalla del tercer bestseller de Dan Brown. Si en 2006 nos llegó la interesante pero irregular El codigo da Vinci y en 2009 una ligeramente superior pero también insuficiente Ángeles y demonios, ahora le llega el turno a la tercera aventura del doctor Robert Langdon, Inferno.

Realizada por el mismo equipo que el resto de la saga, que tuvo mejor acogida tanto de público como de crítica, esta entrega adolece de un problema considerable. Está hecha con un solo objetivo en mente: lucrarse y exprimir el filón de Dan Brown. Es torpe, hecha con desgana y llevada durante todo su lineal metraje en piloto automático.

A la dirección se encuentra Ron Howard, ganador de un Oscar por la sobresaliente Una mente maravillosa y recordado por transportarnos al mundo de fantasía de Willow. Un director con grandes obras a sus espaldas pero realizador también de productos taquilleros de escaso contenido y filmación rutinaria. Desafortunadamente, la pelicula que analizamos hoy entra de lleno en este último grupo.

En cuanto a la historia en sí he de aclarar que no voy a realizar comparaciones con la novela puesto que no la he leído. La trama es poco lúcida y monótona, contándonos sucesos mil veces contados y de manera mucho más satisfactoria. Los giros de guión son muy poco sorprendentes y se ven venir desde prácticamente el comienzo de la película.

Si me tuviese que quedar con algo sería con el inicio durante el que se nos presenta al protagonista en una situación límite. El problema es que la tensión y el interés rápidamente se diluyen hasta culminar en un final descafeinado y sinsorgo. 

En lo que hace a los actores el reparto está totalmente desaprovechado. Ninguno luce de manera especial y el esfuerzo que depositan en sus personajes es mínimo. Esto es especialmente apreciable en Tom Hanks, que perpetra una de las interpretaciones más lineales de toda su carrera.

En el apartado técnico hay que destacar la recreación inicial del infierno de Dante en las calles de Florencia. La fotografía es gratificante aunque en gran parte se debe a las magníficas localizaciones donde está rodada. La banda sonora es correcta y reconocible para los que vimos las anteriores entregas.



Película con falta de gancho y realizada con desgana. Es cierto que se puede ver, pero la sensación que nos dejará no será satisfactoria.






Robert Langdon, el famoso profesor de simbología (nuevamente interpretado por Tom Hanks) se encuentra tras el rastro de una serie de pistas conectadas con el mismísimo Dante. Cuando Langdon despierta con amnesia en un hospital italiano hará equipo con Sienna Brooks (Felicity Jones), una doctora de la que él espera le ayude a recuperar sus recuerdos. Juntos recorrerán Europa en una carrera a contrarreloj para desbaratar una letal conspiración global. Adaptación del best-seller homónimo de Dan Brown.





11 de marzo de 2017

Kong: La isla de la calavera (2017)


Diversión sin guión

Esta película del realizador Jordan Vogt-Roberts nos sitúa en los años 70: la guerra de Vietnam acaba de llegar a su fin y un grupo de soldados es reclutado por una expedición a una isla desconocida del Pacífico donde se encontrarán con un mundo de supervivencias prehistóricas y un simio gigante.

De la misma manera que mantiene la premisa clásica, esta readaptación continúa fiel a su espíritu de serie B, olvidando toda pretensión que vaya más allá de divertir y entretener. ¿Lo consigue? Sí. Pero es mejor ir por partes.

Pros:

- Los primeros 40 minutos son los más destacables de la película. El inicio es diferente, presenta al gran protagonista sin dar rodeos, los créditos están bastante logrados, y durante todo el arranque el guión se mantiene muy sólido, comenzando a flaquear precisamente cuando los protagonistas llegan a la isla.
- La fotografía y localizaciones son todo un acierto aunque hay que reconocer que, a veces, el exceso de cámara lenta puede cansar.
- Los efectos especiales están muy cuidados, destacando sobre todo Kong y los planos en los que se realza su dantesca estatura. Mención destacada merece el primer encuentro con los helicópteros, de lo más notable de la cinta.
- La banda sonora aprueba con nota. Los temas congenian realmente bien con lo que ocurre en pantalla.
- La película es estúpida, lo sabe y no lo esconde.

Contras:

- El guión es muy flojo. Comienza apuntando maneras pero en cuanto los protagonistas se adentran en la isla todo comienza a diluirse, las ideas llegan a su fin y la película se pierde en diversos caminos sin contar nada de interés.
- Los monstruos que se enfrentan contra kong son poco más de lo mismo, los hemos visto en cualquier otra película anterior.
- El elenco de actores, reconocidos en su gran mayoría, no llegan a más que correctos, habiendo incluso alguno que no merece ni el aprobado.
- No deja de recordar a otros títulos que ya hemos visto y que son muy superiores (Parque Jurásico, Apocalypse Now....)
- No está al nivel ni de la clásica ni del remake de Peter Jackson.




Me he entretenido viendo esta película, en algunos momentos más que en otros pero se deja ver sin problemas. Eso sí, hay que empezarla sabiendo lo que nos vamos a encontrar.







Un diverso equipo de exploradores es reunido para aventurarse en el interior de una isla del Pacífico -tan bella como traicionera- que no aparece en los mapas, sin saber que están invadiendo los dominios del mítico King Kong.




2 de marzo de 2017

Entrelobos (2010)

¿ Película o documental ?

He de reconocer que cuando me puse a ver la película mis expectativas era pocas, muy pocas. Y quizás por ello mismo el resultado se me ha antojado más satisfactorio de lo que preveía.

La película está basada en la historia real de Marcos Pantoja, que vivió su juventud perdido en Sierra Morena conviviendo con los lobos y demás animales. Este fue el motivo por el que me animé a verla.

El ritmo es lento, no hay ninguna escena que sobresalga por su acción o velocidad. Tiene un punto engañoso, ya que si bien no pierdes nunca el interés pensando que algo de importancia va a suceder, esto no acaba de aparecer en la pantalla. Además, en el momento en que el niño se hace adulto, interpretado por un flojo Juan José Ballesta, la narración se trunca con un final predecible, descafeinado y soso.

Pese a todo ello esta producción también tiene sus puntos positivos: la fotografía es impresionante, por momentos puedes creer que estás viendo un documental de Felix Rodriguez de la Fuente en Sierra Morena; la banda sonora es muy aceptable y Sancho Gracia regala una magnífica actuación.




Historia que podría haber dado mucho más. Aun así, si buscas cine nacional aceptable y diferente, esta puede ser una buena opción para pasar un rato agradable.











Basado en la extraordinaria historia de Marcos Rodríguez Pantoja, nacido en el norte de la provincia de Córdoba en 1946, en pleno corazón de Sierra Morena. Marcos tenía siete años cuando fue entregado por su padre a un cabrero para cuidar el rebaño en un perdido valle de Sierra Morena, en lo que hoy forma parte del Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. Al poco tiempo el cabrero murió y Marcos se quedó solo y completamente aislado. En los doce años que permaneció en el monte -de 1953 a 1965- no tuvo contacto con humanos, vivió junto a una manada de lobos y sus amigos eran un hurón y una jineta. Como dijo en una ocasión, "yo era el rey del valle". Marcos nunca consiguió adaptarse a la sociedad y, desde entonces, su sueño fue siempre volver a vivir entre lobos.