19 de abril de 2017

El Infiltrado (2016)

Historia interesante, guión sin fuerza. 

Esta película narra una atractiva historia real basada en el libro escrito por Robert Mazur, protagonista de los hechos que relata. La cinta nos sitúa en los años 80. El narcotráfico inundaba Estados Unidos y un policía con métodos peculiares decide infiltrarse en la mayor red de todas, el cartel de Medellín, para, de esta manera, intentar destapar el mayor negocio de blanqueo de dinero de la historia. Expuesta así es más que atrayente, a mi me cameló su sinopsis y el buen sabor de boca que me dejó la grandiosa serie de Netflix, Narcos.

Es difícil cuando empezamos a visionarla no acordarnos de grandes obras con temas semejantes como puede ser Donnie Brasco, y es que ésta bebe mucho de aquellas. Su ritmo es pausado, con diálogos interesante,  su fotografía es sucia y lúgubre y posee una historia veraz y entendible.

Su guión es sobrio, se limita a contar una historia simple pero el problema es que no  se atreve en demasía y peca de monótono y abundancia de clichés. La falta de acción y de giros argumentales hace que mientras avanza el guión pierda matices, y lo que en su comienzo parecía un trabajo notable queda en algo tan solo correcto.

El plano interpretativo es lo más destacado.  La actuación de Bryan Cranston es una delicia, uno de los actores más tapados de Hollywood, llevado al estrellato actualmente por su papel como Walter White en la sobresaliente Breaking Bad, nos regala una interpretación sobria y realista. Es cierto que flojea en su doblaje al castellano, con un timbre de voz que aporta un aire de debilidad que estereotipa al personaje. En resumidas cuentas  él es el motor de la película, un actor muy a tener en cuenta puesto que sus trabajos tienen un resultado exquisito. También quiero mencionar al carismático secundario John Lenguinzano, cuya aparición siempre es de agradecer en este tipo de proyectos.

En el tema de producción hay que mencionar un cierto aire a telefilm que le resta puntos al acabado final. 




Película entretenida,  que promete más de lo que ofrece, con un guión pobre pero una historia interesante y una interpretacion magnífica.









Basada en una historia real ocurrida en los años 80, narra cómo un policía estadounidense se infiltra en una banda de narcos colombianos. Para lograr ese objetivo, Robert Mazur (Bryan Cranston) se infiltrará junto Kathy Ertz (Diane Kruger), quien fingirá ser su futura esposa, y Emir Abreu (John Leguizamo), un policía con métodos poco tradicionales, para codearse con la cúpula de la organización criminal y ser parte de la mayor operación encubierta antidroga de la historia.





18 de abril de 2017

No Respires (2016)

Tenéis lo que os merecéis

Es fin de semana y toca película de terror. Metes la mano en el saco de horror de 2016 y sale No Respires. Una visita por las páginas de referencia en cine hace que te decidas a darle al play, y tras poco más de 80 minutos te levantas de la butaca con lo que te esperabas. El planteamiento es simple: unos ladronzuelos de poca monta se enteran de que un invidente que vive solo está forrado, así que van a robarle. Pero, como se espera de una película de terror, no todo es tan simple.

En general la película es sota, caballo y rey. Te cuenta desde un principio lo que vas a recibir, y así es. Lo que cambia un poco es que no le tienes ningún cariño a los protagonistas desde el principio de la película. ¿Le robas a un pobre ciego y esperas que sienta pena cuando te da un estacazo en la cabeza? Pues no. Y es Stephen Lang, en el papel del invidente, lo que le da valor a la película.

La cinta, a pesar de simple, tiene algún que otro giro que te deja durante todo el metraje con la mandíbula apretada. El ciego, además de ser un veterano de guerra, es experto en mantener la tensión durante toda la película, y no llega a hacerse repetitiva en ningún momento. Es el hecho de que deje de lado toda la parte paranormal o sobrenatural lo que hace diferente a esta película. Ya no hablamos de un espíritu que atraviesa paredes o de un poltergeist omnipresente, sino de un anciano que se defiende de tres allanadores y que sangra y sufre cuando le golpean.

A pesar de ello, la película flojea en su guión y hace necesarios ciertos giros que le dan inverosimilitud a la trama. Giros que si bien es cierto que le sobran, hacen que la película consiga llegar a largometraje, porque sin ellos bien podría haberse quedado en menos de 60 minutos de cinta.



A los amantes de la oscuridad y la tensión, ávidos de sustos repentinos, les encantará. Pero si lo que buscas es un guión fuerte y que realmente asuste, esta no es tu película.








Unos jóvenes ladrones creen haber encontrado la oportunidad de cometer el robo perfecto. Su objetivo será un ciego solitario, poseedor de miles de dólares ocultos. Pero tan pronto como entran en su casa serán conscientes de su error, pues se encontrarán atrapados y luchando por sobrevivir contra un psicópata con sus propios y temibles secretos.





12 de abril de 2017

Life (2017)

Topicazos en el espacio

Acabo de llegar del cine de ver Life, película a la que, desde que vi su prometedor trailer, tenía bastantes ganas de hincar el diente por ser un amante de la ciencia ficción y (aún más) de las monster-movies. El resultado ha sido desilusionante. Sé que es una crítica complicada, a más de uno le habrá gustado, hasta yo tengo que reconocer que me ha entretenido, pero eso no es suficiente para valorarla como buen cine.

Empecemos: Life nos sitúa en la Estación Espacial Internacional, donde tras recuperar unos fragmentos de tierra de Marte se satisface uno de los grandes anhelos de la humanidad: el hallazgo de vida extraterrestre. Sin embargo, la alegría por el descubrimiento se truncará en horror cuando el ser se descontrole y comience a cazarlos uno por uno mientras los protagonistas tratan de impedir que alcance la Tierra. Bajo esta premisa pensaréis: "esa película ya la he visto ciento de veces". Y es verdad, uno de sus aspectos más flojos es que ni aporta ni mejora sustancialmente nada.

La trama, a pesar de su simpleza, su linealidad en el desarrollo y de estar plagada de topicazos, también tiene sus puntos positivos. El más destacable es el ritmo con el que transcurre, muy ágil. La narración comienza con un arranque rápido e interesante, y continúa con una concatenación de escenas de acción que no dan tiempo al respiro. Este buen pulso puede contribuir a que sus fallos y déficits pasan un poco más desapercibidos. El guión hace aguas y no concibe forma de solucionar el conflicto de manera inteligente.

Padece de uno de los problemas del cine comercial americano actual: una acumulación de situaciones inverosímiles que no tienen más objetivo que el de aumentar la carga dramática para que el espectador no pierda el interés. Lo que acaba ocurriendo es que terminas pensando que o el extraterrestre es muy listo o los protagonistas muy tontos. La falta de originalidad que atraviesa toda la película se hace especialmente palpable en el final, que cierra con un giro tan predecible y tramposo que pone de manifiesto la escasa imaginación de los guionistas.

Los personajes carecen de desarrollo y los diálogos son escasos, lo que no favorece la actuación de ningún miembro de un reparto notorio, dejando un regusto de oportunidad desaprovechada. Igual de desaprovechado resulta el alien en su recreación. Si comienza de manera prometedora con un aspecto informe y tentaculoso, acaba siendo irrisorio con el intento de bestializarlo y dotarle de rostro.
Otros aspectos positivos son la fotografía, que refleja muy bien la angustia y claustrofobia de una estación espacial; y la banda sonora, que genera tensión en los momentos claves y proporciona un buen tono a toda la película.



Si os gusta ver películas sin pretensiones, para descansar el cerebro, está es una buena elección. Pasaréis un rato entretenido. Pero si buscas una buena película, con un desarrollo serio y un mínimo de contenido, no pierdas tu tiempo, ésta ya la has visto.









Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia humana: la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. A medida que el equipo comienza a investigar y sus métodos tienen consecuencias inesperadas, la forma viviente demostrará ser más inteligente de lo que cualquiera esperaba.





10 de abril de 2017

Rogue One: Una historia de Star Wars (2016)

Una nueva esperanza

Como el propio título advierte esto es una historia de Star Wars, un vistazo al universo creado por George Lucas más allá de los grandes personajes y acontecimientos de los Episodios. Situada entre el Episodio III y el IV, narra cómo la Alianza Rebelde consigue hacerse con los planos de un nuevo arma que está desarrollando el Imperio, la Estrella de la Muerte.

Lo primero que hay que saber es que estamos ante un subproducto de la multimillonaria saga galáctica. Y como un título menor carece de numeración, la publicidad (dentro de la expectación mundial que genera Star Wars) ha sido más moderada y ha contado con un presupuesto menor que el de sus hermanas mayores. Pero todo esto no debería hacernos pensar que nos vamos a encontrar ante una película peor. De hecho, es bastante superior a algunas de las últimas entregas canónicas, recuperando el espíritu aventurero de la trilogía original.

Lo primero que llama la atención es la falta de esos títulos de crédito tan potentes, esa ya mítica introducción de letras de color amarillo con esa vibrante banda sonora que nos traslada a nuestros tiempos mozos. Otro aspecto a destacar es la ausencia de esos personajes que configuraron la ideosincrasia de la saga, los jedi. Aunque es verdad que esta carencia ha sido subsanada mediante el truco de presentar un personaje sensitivo a la Fuerza que, a la postre, juega el mismo rol.

En cuanto a la trama en sí, es más madura, con un punto de cierta oscuridad y más cercana al barro de una guerra. El guión no se complica y es muy efectivo en su sencillez. Su mayor demérito es que peca de exceso de metraje y de problemas de ritmo y mantenimiento del interes y la tensión. La primera hora es densa y confusa, con la presentación de un montón de personajes y localizaciones a los que cuesta insertar dentro de la trama. Sin embargo, una vez pasada esta parte, el resto de la película está repleta de acción, con las líneas argumentales bien cerradas y un final adecuado para el tono adulto que le han dado a esta entrega.

Del elenco de actores, jóvenes conocidos y con carreras prometedoras, el resultado obtenido es solo de aprobado raspado. Ninguno resalta en nada, realizan su papel y punto. Resulta llamativa la aparición de Donnie Yen, que hace un papel parecido al que ya desarrolló en su notable Ip Man.

En cuanto al tema de la produccion, ya os podéis imaginar que los efectos especiales han de ser espectaculares. Y ciertamente lo son, aunque en uno de sus aspectos más señalados, la resurrección de ciertos actores mediante técnicas digitales, a pesar del hito que supone no me acaba de convencer porque no termina de conjugarse adecuamente con la imágen real, dando cierto aspecto de videojuego. La banda sonora es por su parte, un acierto, pues si comenzamos la película echando en falta el característico tema original, pronto habremos olvidado cualquier nostalgia envueltos en sus apabullantes partituras.



Tras la gran decepción del episodio VII, nos llega más en silencio, Rogue One, que no siendo una gran película, es muy disfrutable, especialmente en su segunda parte. Incluso puedo decir que por momentos recuerda a la trilogía original, el mejor elogio que se le puede hacer a cualquier película de Star Wars. 






El Imperio Galáctico ha terminado de construir el arma más poderosa de todas, la Estrella de la muerte, pero un grupo de rebeldes decide realizar una misión de muy alto riesgo: robar los planos de dicha estación antes de que entre en operaciones, mientras se enfrentan también al poderoso Lord Sith conocido como Darth Vader, discípulo del despiadado Emperador Palpatine. Film ambientado entre los episodios III y IV de Star Wars






5 de abril de 2017

Black Sails (2014)

Un tesoro escondido

Hoy escribo esta crítica con pena, no quería que llegara este día. El día en que me tocara despedirme de una de las series que más me ha entusiasmado en los últimos años, una de las más infravaloradas, sin que tenga mucho que envidiar a otras como Juego de tronos o Vikings. Puede que el tiempo la vaya apartando en el olvido, pero con esta crítica tengo la esperanza de contribuir, aunque sea modestamente, a que esta pequeña joya alcance el lugar que se merece.

La serie se nos presenta como una precuela cinematográfica de La isla del tesoro, de R. L. Stevenson. Una idea afortunada que a todos los que estamos enemorados de este clásico de aventuras nos anima a iniciarla. Y cumple con las expectativas al narrarnos historias de piratas que se ajustan perfectamente al espíritu aventurero que reclama rescatar. Pese a ello, sabe que ni su medio ni su tiempo son los mismos que los de la obra original. El enfoque es contemporáneo y adulto, perdiendo buena parte de la ingenuidad juvenil pero sin tener que recurrir a mostrar escenas de sexo y violencia de manera gratuita para merecerse el apelativo. Tiene el regusto de aquellas películas aventureras de antaño, con diálogos bien elaborados, una trama que se cuece lentamente y que rebosa interés, unos personajes bien desarrollados y un conjunto final de gran calidad. 

Como toda serie, creo que hay que dividirla por temporadas, que me parece una manera interesante de enfocarla.

La primera temporada es la más floja. Está compuesta de ocho capítulos, el desarrollo es demasiado pausado y la trama principal no arranca. Su principal cometido es la presentación de los muchos y muy variados personajes y todo aquello que les rodea. Se recrea en los escenarios, localizaciones, vesturario y caracterizaciones, convirtiéndose en un deleite visual. Pese a padecer de falta de acción el final salva en gran medida la serie con un giro sorprendente que deja con la boca abierta. 

La segunda temporada es todo lo contrario. Para empezar se nota un mayor presupuesto en el proyecto. La historia ahonda en el pasado de los personajes y nos descubre momentos extraordinarios; la trama presente coge mucha más fuerza y sentido con el trasfondo de los personajes. Alguna situación está resuelta de manera fácilona pero hay algún giro sorprendente, la acción es constante y nos damos cuenta de que la espera ha merecido la pena. Una temporada sobresaliente.


La tercera temporada comienza fuerte y rápida, pero luego adquiere un ritmo lento, en el que se desarrolla muy bien la historia. Tiene momentos realmente notorios y aunque son pocos, algunos son muy emocionantes. El final es, sencillamente, brutal: la narración, la creación de un personaje, una espectacular batalla... Recuerda a las mejores obras del género.

La cuarta temporada, la que más fresca tengo ya que he esperado a que salieran todos lo capítulos para pegarme un buen atracón. Lo que yo pensaba que iba a ser la trama desarrollada a lo largo de la temporada ocurre en un primer capítulo lleno de acción y con un despliegue técnico envidiable. El resto de los capítulos mantienen ese ritmo endiablado, con grandes dosis de violencia que confirman que aquí nadie es imprescindible, siendo despachado en el momento más inesperado. La trama se enrevesa demasiado en la parte central para no llegar  a ningún puerto después. Mantiene el interés y entretine, pero me hubiese gustado un mejor desarrollo. La conclusión es más que correcta, aunque para mi gusto un poco frío, me esperaba otro tipo de final. En cualquier caso es tan sólo el cierre de un magnífico viaje que puede continuar con nuestra imaginación y las palabras de R. L. Stevenson.

Quiero hacer una mención especial para el capitán Flint, personaje carismático donde los haya, al que se ama y odia a partes iguales en buena medida por la elegante interpretación de Toby Stephens. Por último no podía concluir sin referirme a los fantásticos títulos de crédito; no me he saltado ninguno en 38 capítulos, son magníficos. Que los disfruten.





He disfrutado como un pirata. Recomiendo a todos los amantes de las aventuras que se embarquen en semejante viaje. No se arrepentirán.









Precuela de La isla del tesoro que relata hechos ocurridos veinte años antes de la historia que narra Robert Louis Stevenson.





4 de abril de 2017

Spectral (2016)

Entretenimiento de serie B

La película que os traigo hoy es la típica cinta que te pones a ver sin muchas expectativas, de esas que cuando las encuentras en el repertorio de Netflix te preguntas pero qué es esto, venga, va, vamos a darle una oportunidad. Y precisamente ésta se cuenta entre los pocos casos que no me han defraudado e incluso podría decir que me han sorprendido para bien. Eso sí, prepárate, pon el cerebro en stand by y déjate llevar.

La cinta nació bajo los auspicios de Universal pero ha sido finalmente producida por Netflix, que compró y rescató el proyecto de tierra de nadie cuando la distribuidora decidió retirar su financiación. Tras asegurarse su finalización, y ahora con su sello en la portada, la añadió hace unos meses a su plataforma. Es una peli de serie B, consciente de que lo es, de a qué público quiere llegar y de qué quiere ofrecer. Carece de pretensiones y lo sabe. También de originalidad, dicho sea de paso. En algunos momentos es tramposa y no deja de ser un collage de ideas ya vistas en otras películas. Un batiburrillo de muchos géneros, ciencia ficción, acción y terror. Tocando tantos palos es difícil salir airosa de todos, pero por extraño que parezca, lo consigue.

La premisa es sencilla. Se nos presenta un escenario bélico en un futuro no muy lejano en el que dos bandos se enfrentan entre sí. Sin embargo, su verdadero enemigo es algo que no parece ser de este mundo y cuya única misión es exterminar a la raza humana. Leyéndolo así podría recordarnos a la magnífica Depredador, pero se encuentra más cerca de Black Hawk derribado o La hora más oscura.
La trama es atractiva desde el comienzo, de desarrollo ágil. Es una estúpida pero vibrante persecución, llena de peligros y con la suficiente intriga para no hacerte perder la atención. Lo peor es el cierre de la historia, con el final tan explosivo que esperamos de este tipo de títulos pero demasiado convencional y facilón. Los efectos especiales están notablemente realizados, lo que se agradece en una ambientación repleta de máquinas, explosiones y tiroteos. El reparto, que no incluye a ninguna estrella, está repleto de caras conocidas, secundarios vistos en series y películas de renombre. Y que realizan su trabajo de aprobado con nota, regalando una solidez asombrosa a un producto de estas características.

Película recomendable para cuando tienes el típico día espeso y aburrido que lo único que necesitas es desconectar y, a poder ser, divertirte.



No es una gran película y será olvidada en poco tiempo. Pero más de una superproducción estrenada en cines quisiera llegar a ser un producto tan bien solventado y tan entretenido como este. Me ha sorprendido.






Un grupo de Operaciones Especiales se prepara para hacer frente y dar caza a unos seres sobrenaturales que están atacando Moldavia.



3 de abril de 2017

Whiplash (2014)

El camino hasta tus sueños no tiene baldosas amarillas

Tarde de domingo es sinónimo de tarde de cine. Según en qué estado te deje el fin de semana, tiras por un género o por otro. Incluso te puedes quedar con una de esas comedias románticas alemanas que suelen programar en televisión (por favor, no). Pero decides tirar de buen cine, y no te dejas amedrentar. Coges una de esas que tienes en el tintero desde hace tiempo, y te quedas con Whiplash.

Ya de por si atractiva para un amante de la música, es fácil empatizar con el jóven Neiman (Miles Teller), estudiante de música de primer año con un sueño: convertirse en el mejor. Hasta aquí todo bien, todo correcto: película de manual. Supérate a ti mismo, vence tus miedos, conviértete en el mejor. Hasta que añadimos el factor Fletcher.

Y es que el señor Fletcher, interpretado por J. K. Simmons, es el que hace de Whiplash lo que es: una película que atrapa absolutamente al espectador hasta el glorioso momento final de la película. De hecho, tras los títulos de crédito un servidor no tiene demasiado claro si odia o alaba al profesor de música. Porque menudo pedazo de hijo de puta sin escrúpulos... o ¿no?

El metraje no se hace aburrido en ningún momento, y cualquiera puede llevárselo a su ámbito, tanto profesional como privado. Qué dejamos atrás para conseguir unos objetivos, cuál es nuestra meta final,... Todo ello regado por grandes clásicos del jazz como Caravan de Duke Elington o, la que da nombre al film, Whiplash, de Hank Levy.

Además, la película causó controversia entre las escuelas de música a lo largo del mundo. En algunas escenas se da a entender que si no eres tan bueno como Charlie Parker no merece la pena ser músico, o que si estudias música (sustituye música por otra profesión "de segunda") la gente no te tomará en serio. Y este es el motivo por el que la película hace que, incluso el espectador más distraído, pueda escuchar la moraleja contenida en el trasfondo. Aunque sea un susurro lejano arrastrado por el viento.



Una historia simple, de manual, con una ejecución brillante y una increíble interpretación, que hace que el debut de Chazelle no se pueda pasar por alto.








El objetivo de Andrew Neiman (Miles Teller), un joven y ambicioso baterista de jazz, es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (J.K. Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del Conservatorio. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del grupo, la vida del joven cambiará.